Deportes
Viaje baldío a la localidad balear de Muro
El Eliocroca, vencido 61-54 por el Basquet Mallorca
Decepción tras la disputa del encuentro en la localidad balear de Muro, donde el fin de semanaLlave Azul caía, derrotado, con toda justicia, ante un joven equipo, que jugó magníficamente sus cartas para contrarrestar la teórica superioridad visitante.
Tal y como comenzó el partido, pocos podían imaginar el resultado final. Se inició el mismo con ambos equipos defendiendo en individual, y Llave Azul mostrando como tarjeta de visita balones al juego interior, y Samu Garrido perforando el aro rival con pasmosa facilidad –suyos fueron los primeros 6 puntos visitantes, para un total de 10 en el primer cuarto-, con buena defensa y saliendo con rapidez hacia canasta rival. Hubo reacción balear, llegando a ponerse un punto arriba a mitad de cuarto (11-10), pero nueva vuelta de tuerca lorquina, y parcial de 0-12, para parar el electrónico del primer cuarto en un claro 11-22. El partido no se nos podía escapar. Craso error.
Los baleares supieron leer adecuadamente el partido, y su entrenador decidió jugársela, pues no tenía otra opción, y le dio resultado. Así, decidió cerrar al máximo la zona y defender muy pegados al aro, para esperar el fallo de los tiradores lorquinos. Apuesta de riesgo, porque con Javi Martín, Pernas y Alajarín en el equipo te pueden hacer un roto con lanzamientos exteriores en un abrir y cerrar de ojos. Pero el sábado no tuvieron su tarde, y, aunque las opciones de tiro no fueron malas, el balón nunca atravesaba la red, y fallaban una vez tras otra los lanzamientos triples y los de media distancia. Los locales empezaban a creérselo. Se fallaba más que se acertaba y las impresiones eran moneda de cambio en el juego, más en el visitante que en el local. Momentos de mal juego y a los vestuarios nueve puntos arriba, 25-34.
Rubor nos supone relatar el tercer cuarto de Llave Azul. Baste para ello decir que el balance total fueron 4 puntos anotados. Así no se llega a ningún sitio. El caso es que en los primeros minutos anotaron Samu y Serrano bajo el aro: 32-38 a los tres minutos de juego, pero a partir de ahí hubo que esperar más de once para ver desaparecer del casillero lorquino el guarismo “38”. Parcial de 19-0 y todo echado por tierra.
El equipo se bloqueó mentalmente y jugaba sin criterio, intentando las penetraciones inverosímiles a canasta, atacando erráticamente y sin buscar las circulaciones adecuadas de balón. Los locales, venidos arriba y defendiendo, con la permisividad arbitral, al límite de lo reglamentario. Los visitantes, perdiendo balones (25 pérdidas a lo largo del partido) y fallones en el tiro exterior (1/14 en triples al finalizar el encuentro); no se metían balones dentro, no se buscaban otras opciones, no se serenaba el juego…
La imagen del último cuarto fue la de un partido sin sistemas, al que se entró con un marcador de 46-38, pero que incluso incrementó algo las diferencias. Básquet Mallorca seguía defendiendo superduro, y Llave Azul desconcertado. A mitad de cuarto hubo una reacción visitante, y el equipo azulón llevó la inquietud a las gradas, pues fue cuando entró el primer triple (después de trece fallados) de las manos de Pernas -poco después de una entrada a canasta de Martín-, luego penetración de Petrovic hasta la cocina y tiempo muerto balear (55-51, a 2.30 para el final).
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Victoria por la mínima







